Reforma a la ley de Educación Superior

Estándar

Al rededor de la reforma que el gobierno quiere hacer a la educación superior se han levantado muchos argumentos, unos apoyando y otros en contra; basta abrir los ojos y enterarse de la realidad del país y preguntarnos ¿necesitamos una reforma? o ¿necesitamos que todas los opiniones públicas giren al rededor de un tema que estructura la sociedad, EDUCACIÓN, y contentarnos en detallar el verdadero problema de nuestra educación? , ¿será que los planteamientos del gobierno apuntan a la mejora y beneficio de NUESTRA EDUCACIÓN?…¿Estamos fijando nuestras miradas, a lo realmente importante, o sólo estamos viendo las arandelas?

Pues aquí les dejo este video , que, como muchas opiniones (simples puntos de vista) hacen una lectura de la reforma a la educación superior.

El diagnóstico y la terapeuta

Estándar

El amor es una enfermedad de las más jodidas y contagiosas. A los enfermos, cualquiera nos reconoce. Hondas ojeras nos delatan que jamás dormimos, despabilados noche tras noche por los abrazos, o por la ausencia de los abrazos, y padecemos fiebres devastadoras y sentimos una irresistible necesidad de decir estupideces. El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de “quereme”, como al descuido, en el café o en la sopa o el trago. Se puede provocar, pero no se puede impedir. No lo impide el agua bendita, ni lo impide el polvo de hostia; tampoco el diente de ajo sirve para nada. El amor es sordo al Verbo divino y al conjuro de las brujas. No hay decreto de gobierno que pueda con él, ni pócima capaz de evitarlo, aunque las vivanderas pregonen, en los mercados, infalibles brebajes con garantía y todo.

                                                               Eduardo Galeano

“SI BUSCAS RESULTADOS DIFERENTES NO HAGAS SIEMPRE LO MISMO” EINSTEIN

Estándar

“SI BUSCAS RESULTADOS DIFERENTES NO HAGAS SIEMPRE LO MISMO” EINSTEIN

Quizás la labor del ser humano en la tierra es hacer que las cosas cambien, la pregunta seria ¿Qué estamos haciendo para que mejoren las cosas? ¿Nuestras actitudes contribuyen al mejoramiento de una sociedad? O ¿simplemente habitamos el mundo porque esto fue lo que nos toco?, pienso que cada uno de los que “convivimos” en el mundo estamos aquí para CAMBIARLO, así sea para bien o para mal. Tan difícil es pensar que los que habitamos esta tierra estamos sometidos a una serie de vicios que no nos deja ser LIBRES,  vivimos y actuamos porque los demás también los hacen, no tenemos autenticidad, nos hemos convertido en copias, yo diría que esa manera de pensar se la debemos por allá en el  año 1492, pues desde entonces nos hemos adaptado a las viles repeticiones o quizás a la falta de decisión de cada uno de nosotros; porque considero que cada ser humano es responsable de sus actos y es él quien decide qué hacer con su vida . Bajo esta precaria situación que vive nuestro país hay quienes hicieron lo diferente, dejaron de un lado la mediocridad, los vicios y empezaron a pensar con AUTENTICIDAD, a hacer cosas fuera de lo común, a ser diferentes. Porque para empezar a cambiar yo tengo que hacer cosas fuera de lo común, el cambio esta en la voluntad y como lo dice Albert Einstein “Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.” Y esta frese que me conmociona “Si buscas resultados diferentes no hagas siempre lo mismo” Einstein, entonces, en nosotros queda la LIBERTAD de ELEGIR qué camino seguir, de nosotros depende la construcción de la vida.

AUTOR: Alejandra Paola Pérez Gonzalez

Lo que debemos conocer

Estándar

Titule mi entrada “lo que debemos saber” porque note que es importante que nosotros conozcamos las realidades desde diferentes perspectivas como la mirada de Alfredo Molado, William Ospina entre otros columnista de las diferentes prensas y revistas de nuestro país.  

Así quedó escrito

Por: Alfredo Molano Bravo
“La tierra del suelo natal, antes que nada, ha moldeado nuestro ser con su sustancia. Nuestra vida no es otra cosa que la esencia de nuestro pobre país”.  Simón Bolívar *

ENTREVISTÉ EN 1990 AL MONO JOJOY en La Julia, sobre el río Duda, muy cerca de donde lo mataron. En el libro Trochas y Fusiles él es el narrador anónimo del relato “Camino de Huyentes”. La referencia a su vida es textual.

“Yo nací en uno de los repliegues del movimiento al alto Sumapaz, cuando todavía se luchaba contra la dictadura de los godos. A mi padre lo mataron durante la guerra con Rojas Pinilla y crecí oyendo hablar de los Vargas, una familia vieja de la Esperanza a la que don Juan (de la Cruz Varela) expropió la tierra. Don Antonio Vargas, el padre de todos, era conservador, y las haciendas le venían por herencia de su señor abuelo. No convino con los agraristas de don Juan y menos con nosotros. Mandó matar mucha gente, y a mí me contaron que por cuenta de él mataron a mi padre y a mi hermano mayor. Pisoteaba a cuanto compañero se le atravesaba, y llegó hasta atravesarse él mismo en Cabrera. No se podía pasar porque ahí mismo lo quebraba a uno. Después de la guerra de Villarrica, él era el motivo para mantener vivas las autodefensas.

Estuve en la escuela hasta que me expulsaron por decir que la hostia era simple, que no sabía a nada y que sería más rica si se le echaba membrillo de guayaba. La maestra me acusó de hereje y el partido (comunista) respaldó la sanción. En cosas de educación, la dirección siempre respaldaba a las autoridades. Acepté la expulsión porque tenía oficio con las autodefensas, que era lo que me interesaba y porque siempre me han gustado las armas de combate. Cuando niño me sentía culpable de sólo mirarlas. Las autodefensas nos entrenaban matando pájaros con caucheras. El que más pájaros, más negros y más grandes, trajera, ganaba: y ganar era igual a que a uno lo miraran bien y no le tacañearan el dulce, la panela. Matábamos mucho pájaro: éramos unos expertos en volarles la cabeza con munición hecha con barro colorado secado al sol.

Cuando comencé a crecer y ya tenía unos doce años servíamos de guía a las guerrillas para ayudarles a hacer las travesías. Nosotros conocíamos todas esas hoyas, filos y páramos como nuestra propia casa y por  eso los guerreros confiaban más en nosotros. En una de esas me ordenaron acompañar a unos compañeros desde la Hoya de Palacios hasta Sinaí. A uno no le decían sino lo que tenía que hacer: ‘Vaya y llévelos de tal parte a tal otra’. Nada más. Pero entre silencio y silencio uno va haciendo conversa. A mí me dio la corazonada de que los compañeros eran camaradas, gente de mando. Los noté cansados, como si llegaran de pelear, pero no se había oído de encuentros en esos días. Venían ocho hombres muy bien armados y se trataban unos a otros con mucho respeto. Había un camarada, amplio de cuerpo y cara, con unos ojos muy finos y rápidos, que hablaba poco y que lo llamaba a uno ‘joven’. Me gustó porque daba órdenes secas. Traté varias veces de hacerle conversación, pero el hombre tenía la cabeza en otro lado. Yo sentía que él pasaba y pasaba la misma película, aunque nada decía ni lado daba. Me le puse al corte y ni por esas. No fui capaz de saber a qué camándula le daba vueltas. Los dejé en El Sinaí y me devolví para la Esperanza. Mucho después me vine a dar cuenta de que el hombre era Marulanda y que la conferencia era la Segunda, de la que salió la fundación de las Farc.

A los quince años me aceptaron en las autodefensas. Primero vino el entrenamiento militar: lo de armar y desarmar, lo de hacer catalicones y trincheras, vivir en el monte, pagar guardia, aguantar hambre, todo eso lo viene uno aprendiendo desde antes de nacer. Lo que a mí hacía falta era el título: miliciano”.

* Citado por William Ospina. ‘En busca de Bolívar’.

Contribuyamos con nuestro verso al poderoso juego de la vida.

Estándar

Muchos nos hemos preguntado, sobre el por qué estamos en este mundo, si es que fuimos arrogados al cosmos para  aprender a vivir con él;  inundamos de preguntas  con escasas respuestas, y la verdad, esa,  la relativa verdad,  es lo que nos sumerge en el misterio fecundo.

Contribuir con nuestro verso, la palabra, la acción, al PODEROSO juego de la vida, es quizás aportar a esta sociedad, fúnebre y cansada, un grado de esperanza; es reconstruir lo que otros a destruido, es volver hacer el pastel, es hacer de las palabras, los versos, la poesía y el arte, un mundo de posibilidades, quizás un mundo en el que satisfactoriamente podemos llegar a habitar pese al pesado pero !libre! hecho que provoca conocer las palabras. “Mis palabras suben volando, mis pensamientos se quedan aquí abajo; palabras sin pensamientos nunca llegan al cielo” . William Shakespeare

Autor: Alejandra Paola Pérez Gonzalez.

Tener un pie en lo conocido y otro en lo desconocido.

Estándar

“Todos debemos tener un pie en lo conocido y otro en lo  desconocido”

educacion 8

Los conocimientos  que se manejan hoy en nuestra educación son el instrumento principal para construir ciudadanía, mejorar su calidad de vida y continuar utilizando el aprendizaje como base para desarrollar mayores capacidades según lo que plantea el Ministerio De Educación; la pregunta es ¿sabemos lo que necesitamos  para saber hacer y hacer?, la verdad es que la mayoría de los estudiantes desconocen los estándares básicos de la educación según el ministerio son: competencias son criterios claros y públicos que permiten establecer cuáles son los niveles básicos de calidad de la educación a los que tienen derecho los niños y niñas de todas las regiones de nuestro país, en diferentes áreas del conocimiento.

Según el Ministerio de Educación los  estándares  entregan referentes básicos a las instituciones educativas para diseñar currículos pertinentes y ajustados a los contextos institucionales, municipales, regionales y nacionales que abrirán las puertas a nuevos conocimientos y a una educación con más acceso y con valores. ¿Educar a personas competentes? Es la pregunta que se plantean muchos maestros por esto cito la definición que da el ministerio respecto a educar personas competentes encontré: Es un conjunto de conocimientos, actitudes, disposiciones y habilidades (cognitivas, socio afectivas y comunicativas), relacionadas entre sí para facilitar el desempeño flexible, y con sentido de una actividad en contextos relativamente nuevos y retadores. De esto puedo concluir que esta  noción de competencia propone que lo importante no es sólo conocer, sino también saber hacer y ser. Se trata, entonces, de que nosotros los estudiantes  podamos usar nuestras  capacidades de manera flexible para enfrentar problemas nuevos de la vida cotidiana de cada uno de nosotros.

Vale reconocer que la educación durante los últimos quince años, en Colombia ha alcanzado avances significativos en cuanto a calidad, los mayores progresos se han dado en la construcción de estándares educativos, la realización de evaluaciones  y la elaboración de planes de mejoramiento institucional.

Todo este meollo consiste en que debemos conocer lo que nos esta ofreciendo la educación Colombiana, en poner un pie el no conocido y no temer en poner el otro pie en lo inexplorado. Lo importante es estar al tanto de la propuesta del Ministerio de Educación y exigir que se nos cumpla, con  una educación digna de personas competentes, con valores. Hago una invitación a los Maestros de Colombia, esta herramienta es una maravilla y como estudiante me siento orgullosa del Ministerio de Educación que nos abre las puertas a conocimientos que hagamos un jaque a la mediocridad y empezamos a tejer una educación digna y a transformar el mundo con las ideas y a explorar la ciencia. Los estudiantes son el futuro y los maestros los formadores de los futuros de una sociedad.

Lo importante es que no nos convirtamos en circunstacias, sino que las tranformemos y digamos con certeza que si sabemos para que se vive, y no quedarnos con la pregunta ¿ sabes para que se vive?… el mundo esta en mados del destino o esta en tus manos… piensalo.

Alejandra Paola Pérez Gonzalez

Vivir no es más que tratar con el mundo

Estándar

 

Si por fuerza del espíritu y de la palabra fuesen revelados todos los misterios que encierran a este país, si se nos fuese dado el saber que contiene el mundo en sus entrañas y precisar el misterio de la creación , no nos veríamos como hasta ahora, obligados a vivir en una beligerancia, que limita las posibilidades y agudiza más la vida de las nuevas generaciones, porque ciertamente nuestro tiempo se a convertido, en un mar de restricciones ,por eso es que dice Ortega que nuestro destino es dramático y trágico, puesto que los errores del pasado se ven reflejados en el presente y como dicen, “ la historia es la que escribe el futuro”, y es ahí  donde vemos todas las limitaciones que se reflejan en nuestro tiempo por eso se murmura que  “ cualquier tiempo pasado fue mejor”.

Meditemos un poco respecto, si nuestro destino es dramático y trágico y  si la historia es realmente la que escribe el futuro, de acuerdo con investigaciones: todo cuanto existe proviene del proceso que con anterioridad se ha hecho, pero si nosotros los jóvenes cambiáramos la historia, y transformarla el futuro no seria dramático y trágico. No creo en el DESTINO ni tampoco en la AZAR, creo en las capacidades y en los cambios, yo creo en mi, porque me conozco , y pienso que los hombres desde su individualidad pueden cambiar y transformar sus vidas, por eso hoy existen empresarios honestos, docentes dignos de su titulo, abogados defensores de la verdad, políticos con miradas sociales y no individuales, la realidad es que ellos han transformados sus vidas y no se han dejado que el “destino” lo sea quien los cambia; EL DESTINO NO EXISTE, EXISTE DIOS; LA TRANSFORACION; LA VERDAD, LA CAPACIDAD.

Pese a las circunstancias en que vivimos, queremos ver las posibilidades, queremos una vida plena, llena de éxitos y gracias a Dios aun no se nos han quitado la posibilidad de aprender, de  querer utilizar  el lenguaje para declarar con mayor aproximación algunas de las cosas que nos pasan dentro, convirtiéndose en nuestro amigo fiel, gracias, a los sucesos que por  allá en el año 4000 a.C. la civilización Mesopotámica con su gran ingenio y astucia inventaron la escritura, hoy podemos decir que el lenguaje, los textos son la salida del hombre de la ignorancia, las voz del pueblo; porque el lenguaje se ha convertido en la carta de Pueblo.

Representa lo que podemos ser; por tanto nuestro potencialidad vital, que debemos mostrarla al mundo, buscando las posibilidades y no dejarnos que el mundo nos limite a logar nuestras metas, no nos estanquemos, más bien transformaremos la realidad y no nos dejemos transformar por ella, si buscamos el conocimiento que es encuentra el los libros, si leemos por lo menos una hora al día llagaríamos hacer una mínima parte de lo que podemos ser, ya que la esencia de la vida está en lo que puedo ser y no en lo que nos piden ser. Puede que el mundo nos parezca una cosa tan enorme y nosotros, dentro de él una cosa tan menuda. El mundo o nuestra vida posible es siempre más que nuestro destino. Pero ahora  sabemos que el mundo es simplemente tratar con él y hacer del él,  con nuestros actos repertorio de posibilidades que jamás serán limitados, porque la ley que siempre se nos ha mostrado que el dinero lo puede todo, se ha acabado ya que nosotros los jóvenes podemos decir que el conocimiento mueve el mundo.  Convenciéndonos que la juventud posee capacidades superiores y que con sus ideas pueden transformar  sus vidas y las propias, llagarías a tener en el mundo la libertad de espíritu, la potencialidad del intelecto.

Vivimos una juventud que se siente fabulosamente  capaz  de realizar todas las metas que se ha establecido.  Pero al hombre que desea salir de las brumas que rodean a este país y ese hombre que no es como todo el mundo, y no piensa como Mundo, corre el riesgo de ser eliminado y tildado de narcotraficante, guerrillero, puesto que el país quiere a hombres sometidos, sin ni si quiera pensar que el hombre se encuentra dentro de si lleno de muchas ideas. Es importante precisar que la sociedad capitalista colombiana vive en una barbarie, por eso digo que la vida no es más que tratar con el mundo, y tratarlo no es dejarse engañar, más bien tener conciencia que la vida es posible, si tomamos conciencia de la realidad y del mundo en que vivimos.

Alejandra Paola Pérez González: “No me gustan las imagenes, me gustan las palabras.”